El iceberg


«Es un iceberg, este, siete veces más "tonto" de lo que vemos.» (Jean-Marie Gourio)


Hace tres días que estoy esperando. Letárgica, yerro por Twitter con la esperanza de encontrar una respuesta a mi pregunta clave: ¿Está muerto, Kim Jong Un? Es que estoy cansada de estar en pausa, por lo que mi cerebro se deja llevar y hace fijaciones en tonterías. No es que no me guste quedarme en casa o teletrabajar, por el contrario, pero tengo la impresión de que mi espacio es de repente muy pequeño, yo que tenía como patio de recreo todo el planeta, literalmente. Y mientras yo erraba, encontré esta cita de Gourio sobre icebergs y estupidez. El humano me parece ser un inagotable pozo de boberías; Solo Dios sabe cuán profundo es.


Me hizo pensar en «Orange Trump». Él es claramente un iceberg. Un gran iceberg. Seguramente habría hundido el Titanic, el señor Mar-a-Lago, con sus tweets compulsivos. Sé que deberíamos dejar de prestarle atención a este "tío agarrador de pussy" sirviendo de prez de los USA, pero no puedo evitarlo. Todos los días de mi vida desde que fue elegido, me pregunto cómo es posible que un país tan impresionante como los Estados Unidos haya hecho de ese personaje su líder supremo. Pero también me doy cuenta de que el tío Sam está cortado en pedazos, los de un rompecabezas complejo y complicado y que, a pesar de los muy altos puntajes de popularidad de Donald, muchas personas simplemente no lo toleran internamente.


Durante un viaje a Portland en Oregón, hace dos años, se vendían camisetas con la frase "Perdón por nuestro presidente" escrita en catorce idiomas. Y en una boutique de San Francisco, se podía encontrar fácilmente rollos de papel higiénico con su cara impresa en cada hoja. Si yo fuera estadounidense, todo esto me haría sentir un poco incómoda. Pero luego me digo que no debe ser tan estúpido como lo imaginamos, ya que todavía está allí, siguiendo con sur cargo, y más popular que nunca. Luego, me retracto nuevamente diciéndome a mí misma que no es porque alguien es popular que es competente o relevante. No hay que mezclar las dos cosas, santo cielo. Cuando alguien así de ridículo se encuentra tan bien sentado en su trono a pesar de tantas locuras, me hace pensar que quizás tiene un océano de cortesanos a su imagen, muchos pequeños glaciares que tal vez muestran buenos valores cristianos clásicos en la superficie, pero probablemente llenos de prejuicios bien camuflados. Así es como de repente encontramos montones de personas manifestando, pistolas al cinturón, su derecho al desconfinamiento a nombre de la voluntad divina y la Segunda Enmienda, todo porque el Señor Presidente lo solicitó. El pastor tiene muy buenas ovejas. Ni siquiera necesitan un perro para mostrarles el camino. Pero el susodicho pastor, básicamente, hace cualquier cosa de todos modos. No tienes que ser inteligente para manipular a una multitud. En la era del entretenimiento barato y fácil, solo necesitas dar un espectáculo, bueno o no.


Después de todo, vemos este fenómeno en varias esferas de la sociedad. Charles Manson, por ejemplo, logró durante toda su vida en prisión atraer a admiradores que lo adoraron hasta su muerte. Y si Manson estaba fuera de control y un psicópata, sus seguidores claramente encarnaban otra categoría de icebergs, perdidos y dispersos en un mundo que no lograban entender. Es la misma cosas para el asqueroso Harvey Weinstein, quien funcionó durante décadas a vista y paciencia de una panacea de satélites que giraban alrededor de él, más interesados en ganar dinero que en defender la virtud de las posibles víctimas del lucrativo productor. Puede que Harvey no haya sido estúpido, pero era un estupendo bastardo. Otro verdadero iceberg. Hasta sus vicios más visibles no dejaron presagiar todo el horror que engendró a puerta cerrada.


La adulación te hace estúpido. Larousse de hecho nos da una excelente definición del verbo adular: "Demostrar a alguien una admiración EXCESIVA y COMPLCIENTE". La idolatría excesiva, en mi opinión, es el signo más obvio de estupidez que sea. Porque nadie es perfecto. Nadie es un dios o un semidiós. Podemos admirar a alguien de manera racional, apreciar su trabajo, pensar que es guapetón, y hasta querer aventarle tus bragas cuando se menea en un escenario o hacerlo un estriptis virtual a través de tu plataforma de comunicación preferida, pero NADA justifica beber todas las palabras de alguien como agua, como si tuviera la verdad absoluta colgada en sus labios. NOTHING. RIEN. NICHTS. NIENTE. HIÇBIR ŞEY YOK. Los que hacen esto son icebergs de competición. Porque si crees todo lo que alguien te dice ... ¿quién sabe qué serías capaz de hacer por él o ella? Esa es la parte oculta del iceberg. Lo que queda inmerso y que nadie se imagina. Algo así como el Mauna Kea. Bueno, no es un iceberg, es una montaña, dirás. Pero es la montaña más alta del mundo. Lo leíste bien, no es el Everest. Adiós, tus certezas, las acabo de romper como un griego rompe platos gritando opa. El Mauna Kea, desde la base hasta la cumbre, mide 10,210 metros. Es solo que lo esencial es invisible para los ojos, como diría Saint-Éxupéry. Tienes que buscar bajo el agua para entender. La imagen está, entiendes mi punto.


En fin, en este período de confinamiento, denoto una mayor cantidad de tonterías en este inframundo. Entre los grandes icebergs antivacunas que ya están haciendo campaña contra la futura vacuna Covid-19 con fuertes gritos de "¡Mi cuerpo, mi elección!" y los anti-5G que creen que las ondas celulares son responsables de la propagación del virus al debilitar nuestro sistema inmunológico, las personas se aburren tanto que comienzan a hacer y a creer todo tipo de cosas raras, como la idea que Bill Gates es uno de los instigadores de la pandemia (¡me hace poner los ojos en blanco, la verdad!). Ahora la nueva moda mundial es hacer de nuestros directores de salud pública unas estrellas. Son los John Legend y Chrissy Teigen de la salud planetaria. En Quebec, Horacio Arruda es el nuevo hombre popular. Él hace tartas, nosotros hacemos tartas. No quiere jamón con piña para Pascua, no hacemos jamón con piña. Él dice que todo estará bien, creemos que sí. En México, es Hugo López-Gatell, su equivalente. A las mujeres les parece sensacional el hombre, algunas suspiran de amorrrr cuando piensan en él, y con su compañera de vida se han convertido en el nuevo couple goal en boga. Ni siquiera es un poco guapo, López-Gatell. ¡Come on!


A veces estos días, sale la verdadera naturaleza de las personas. Se revela a plena luz del día en Twitter, Facebook e Instagram y se propaga a la velocidad del sonido. De repente descubrimos cuáles son los discípulos de David Henry Thoreau (en versión "iceberg hinchado") y su teoría sobre la desobediencia civil ... Hay quienes tienen setenta o más años y se dicen a sí mismos: "Moriré de todos modos, así que no me impidan ir de compras, ching... Viví por la revolución sexual, no comenzaremos a restringir mis libertades individuales en 2020 ”. Luego, están los solteros faltos de sexo que deciden besar con lenguita la persona que se conoció en línea el día anterior, a pesar de la prohibición de juntarse, y esto, a riesgo de recibir una multa de 1500 dólares. Ósea 3000 dólares por pareja. Digo besar con lengua, pero sabes muy bien que me refiero mas al culo, y sus retozos de contorsionistas. Es más emocionante que una sesión cibernética de juguetes sexuales con una actriz chichona llamada Rhonda. Y pues, cuando Pornhub ya no es suficiente, te queda la desobediencia al estilo Thoreau ... Luego, descubrimos a los buscadores virtuales de problemas. Algunos siguen sistemáticamente todas las conversaciones en las redes sociales y se involucran para sembrar la discordia, a riesgo de decir cosas que superan sus pensamientos por culpa de la emoción. Es a partir de estos intercambios que nacen las falsas peticiones del tipo: "No a la vuelta de los niños a clase" y las disputas de las regiones contra Montreal y de Montreal contra las regiones. Olivo y aceituno, todo es uno. Nosotros lo podemos evitar.


Todos se quedan en equilibrio como funámbulo arriba del abismo, y en cuanto ventea un poco, muchos se caen bien feo. No todos tenemos el mismo talento para el equilibrio ni el mismo peso de tonterías en nuestro fanny pack. A veces llevas mucha negatividad, como una segunda piel, pero no parece a primera vista. En realidad es como usar un chaleco salvavidas comprimido. Si jalas por inadvertencia las cuerditas, se infla en segundos y de repente te pareces al muñeco Michelin. Bueno, es lo mismo con la tontería. Solo se necesita una chispa para dejarla escapar. No importa qué tanto aprietas las nalgas, si tiene que salir, saldrá. Y algunos esconden mucha estupidez dentro. Icebergs, te digo. Son icebergs, un campo de icebergs. Solo conoces la punta emergente. El resto está ahí, subyacente, para sorprenderte cuando ya no lo esperas.


No sé cómo pasé de la posible muerte de Kim Jong Un al Donald en jefe, y luego a Charles Manson, Harvey Weinstein, para desviarme al simpático doctor Arruda, que claramente no es un iceberg. Creo que el verdadero tema de este divagación dispar es, de hecho, la increíble capacidad que tiene el ser humano de no limitar su propia estupidez. Por más que muestra su mejor lado a plena luz del día, cuando da un vuelco hacia sus bajos fondos, siempre puede sorprender desagradablemente. La mamá de Forrest Gump siempre decía: "Stupid is as stupid does". Debemos juzgar a un humano por su totalidad, no por lo que muestra voluntariamente. La punta del iceberg no siempre miente, pero es solo una de muchas verdades.



#ABRIL20L1

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